Dos caminos, un destino.
Solo entrando en mí salgo al mundo sonriendo.
Solo entrando en mí, sacando la mierda,
lavando mi tierra y volviéndome a armar...así si puedo irme, sin dejar nada atrás.
Y acepto las pruebas a veces sin reglas,
a veces sin tiempo y quizás sin suelo.
Acepto mi dicha, pero también el dolor que quema en los huesos...
por ese dolor yo pido perdón,
porque no hay sueños simples, más bien que siempre existe el nubarrón.
Aquí estamos dormidos, recordar es mi labor.
Y desentierre lo oculto,
la sombra detrás de mi placard.
Y salgo a la luna danzando encantada
la danza de la muerte
de todo lo que no es mío y dejo morir.
Y mi cuerpo se retuerce porque no comprende
la danza de lo viejo, y mi alma lo acaricia
para que vaya con calma y entienda la vida.
mila.
Viajando por mi ser
jueves, 18 de diciembre de 2014
martes, 16 de diciembre de 2014
Exiliada
Cuál exilio, cuál destierro?
Cuál nostalgia corazón eterno?
Quien bandera ha sido sabrá que fronteras verá, más quien alma vuelva su andar;
no podrá ver más que un cielo iluminado de andar eterno.
Cuál desamor hermano?
Cuál destierro?
Veo un cielo sin fronteras en mi pecho,
no hay frontera para el ave.
Recibo el milagro: estoy viva.
mila
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